Tus Noticias de La Ribera

El chivo expiatorio perfecto

¿Alguien de los lectores no ha oído esta frase tan común en boca de cualquiera, sobre todo en aquellas personas que critican una situación que no entienden y abruma por su fealdad?:

"SI DIOS EXISTIERA NO PASARÍAN ESTA COSAS"
Pero resulta que Dios existe y sí pasan esas y otras muchas cosas en un mundo donde mayoritariamente han rechazado a su Creador. Y permítanme hablar con estas palabras Dios, Creador, pues aun desde una postura laica, incluso atea, como es la de la ciencia, apuesta por un Creador y Una Mente o Espíritu, o sea, un Dios, ante el asombro surgido en sus últimas investigaciones sobre el funcionamiento del universo y su biología en nuestro mundo. Unos hablan de la MATRIZ, otros del CAMPO FRACTAL, CAMPO CUÁNTICO, de un Súper Organismo que a todos y a todo nos une, de una SUPERMENTE capaz de dar vida de una manera energética que se escapa a la inteligencia humana. Es decir, que la misma ciencia sin querer admitir la PRESENCIA DIVINA la está estudiando y revelando a su manera a la humanidad.

Dios existe y sigue siendo y siempre lo será, el gran desconocido para el hombre. Por eso es un Misterio que hasta la ciencia intenta desvelar. Sin embargo, la pregunta de si se puede conocer a Dios esta acertada, la respuesta debería ser que sí. Lo decían los griegos en el templo de Delfos dedicado al dios Apolo, patrón de la salud, la belleza, la música y las bellas artes, fuente de inspiración para artistas y oráculos, hijo de Zeus, rey de los dioses y los hombres, dios del cielo y elrayo, según la mitología griega. Bien, pues, en el mismo frontispicio del oráculo de Delfos, a la entrada, en sus dinteles de piedra, tenían grabadas estas palabras: "Conócete a ti mismo" pues, esta condición es la misma entrada a conocer a quien te creó, es decir, a tu Dios. A través de dicho conocimiento se va revelando la maravilla de la creación y el auto-descubrimiento de ese ser que anida silenciosamente en el interior de cada cual. Esa llamita que nos vincula a la creación y al Creador de este fascinante enigma que llamamos vida y, que nos alienta a preguntarnos quienes somos y que propósito nos reserva la existencia.

En el Antiguo Testamento, Dios le entrega a Moisés las Tablas de la Convivencia o de Ley para la armonía y coexistencia del ser humano. Muchos hombres son lo que se alejaron de estas normas a día de hoy porque encuentran mejor atractivo en transgredirlas que en obedecerlas. Siempre, parece ser, ha sido así. La excitación de adrenalina que produce un acto picaresco, obsceno o amoral frente a la bondad de una obra por mandato divino como que no tiene precio. Y así nos va. A muy pesar del confesionario cada vez menos frecuentado por los cristianos. Hemos decidido vivir a toda costa porque alguien nos ha hecho creer que tan solo se vive una vez y hay que aprovechar al máximo esta única vida.

El mundo que conocemos está estructurado por un sistema que nos enseña la vida cual un programa a seguir. Se nos enseña desde el principio como es el mundo desde cualquier perspectiva. Se refuerza de continuo desde la familia, que quieras que no, son consecuencia del sistema hasta que te gradúan en la universidad para que ocupes un trabajo, y lo desempeñes encarecidamente, como si en ello te fuera la vida. La información que entra y sale de la mente que inicia su aprendizaje desde el útero de la madre hasta que deja de latir el corazón del individuo, es la que este sistema programa con suma meticulosidad para no salirse del guion y continuar con la obra, que para muchos se interpreta como victimarios de un drama y para pocos como coronados por fortuna del mismo. Un sistema cuya finalidad es mantenerse como método de convivencia para todo un mundo con una salvedad, que cualquier individuo tenga y mantenga su libre albedrio para reelegir en su vida su destino.

Este destino es una responsabilidad refutada por la mayoría, y por ello muchos dejan sus vidas en manos de quienes rigen políticas que mancillan todo un repertorio de áreas que son hijas del programa de dicho sistema. Es sencillo dejar la vida de cada cual bajo la tutela de estados políticos, que se sirven y benefician de la ausencia de tal compromiso, y además, venden la seguridad por libertades que le valdrían al sujeto para reencauzar una vida plena y feliz. Aquí nace la frustración por la ausencia de claridad ante promesas fatuas que vienen de afuera. Este es el punto crucial donde es posible que una mente de cualquiera comience a ser utilizada por el mismo individuo en vez de por un sistema programador. Pero, ante tal sentimiento, despotricamos como niños echando culpas del malestar a cualquiera, a la política de turno, a la religión, a la sociedad, a la empresa, al vecino, a la pareja... Estos son como alfombras donde limpiar nuestros pies del barro maldito de nuestro drama.

Crece el descontento y buscamos alternativas bajo el embrujo de un enfado hacia todo lo que nos rodea. La negatividad y el desengaño se hacen latentes en cada acto. Sonreímos forzados. La vida nos empuja, nos oprime. El mundo es un infierno. Algo se remueve en el interior, y por primera vez pensamos en Dios, pero, claro, Dios no puede existir porque si existiera no consentiría tanta locura, tanta maldad, tanta hambruna, tantas guerras, tanta insolidaridad, tanto egoísmo, tanta mentira, tanta injusticia. Y saciado de ver la misma película desde que naciste sentencias que Dios es el problema. Si realmente existiera, esta realidad cruel no existiría. "LA CULPA ES DE DIOS". Todo el mundo culpa a Dios de su propia desgracia, y las desgracias de todos suman una realidad angustiosa que no se tolera, pero se comparte. Qué lejos está el reino de los cielos cuando creamos un mundo de infiernos.

Y la pregunta es: ¿Qué conoces de Dios?
Se es ateo, sin motivo, puesto que para ser ateo se tiene que saber de quése es ateo. ¿De un Dios que no conoces? ¿Que solo sabes lo que te han contado, o quizás lo que te ha enseñado la Iglesia, a la cual rechazas muchas veces sin fundamento porque te has fiado de intereses contradictorios y de terceros que no tienen ningún sincero provecho en tu felicidad y futuro? ¿Te has visto alguna vez directa y humildemente al espejo para ver el milagro, la perfección de tu cuerpo, de tu mente y, permíteme aunque no lo creas de tu alma? ¿Realmente crees que esto es azar? ¿Sabes que el mismo programa mental que te ha llevado al punto cero es quien alimentó tus creencias, que en su mayoría, no son propias, sino que son infundadas? ¿Cuándo fue la última vez que te cuestionaste lo que sabes y te ha conducido a este cruce de caminos culpando de tu situación a cualquiera?

Dios es el gran chivo expiatorio del mundo, porque el mundo que lo sentencia por su desgraciada situación dejo de lado sus reglas de convivencia. Y el programa mental del sistema te impuso sus leyes que te llevaron a ser víctima y verdugo de tu miseria.

¿Cuándo fue la última vez que te acercaste a Dios? ¿No digo a la Iglesia, Parroquia o Sinagoga, digo a Dios a través del silencio de tu habitación, y comprometiste en llevar a cabo aquellos decretos capaces de convertirte en un ser humano mejor y con la esperanza de vida mayor?

Decía Einstein que el mal es la ausencia de Dios, así como la oscuridad es la ausencia de la luz. Que "El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón del hombre" Esas fueron sus palabras, palabras de un científico de relevancia. Piensa en ellas.
Entonces, si el hombre se compromete con las reglas de convivencia, con las leyes de coexistencia de Dios, ¿no crees que el hombre dejará el mal y la oscuridad que en su ausencia provocan e irradian bondad y luz? Repasemos los edictos del señor Creador del mundo y del hombre y seamos capaces de llevarlos a la práctica para comenzar a dar un giro a nuestros paradigmas mentales, fruto de un sistema de programas generadores de malestar. Comencemos por el primero y más abandonado de todos que aun siendo el más importante parece anatema social.

"Amarás a Dios sobre todas las cosas. Con toda tu mente, toda tu energía y toda tu alma". En vez de amar lo odiamos porque como niños pequeños deseamos que nos solvente tanto a nivel personal como colectivo cualquier circunstancia que nos deprima, angustie o agreda. ¿Te imaginas que Dios fuese el centro de tu vida? ¿Que como nos aconsejaron los sabios de Grecia hace 500 años a. C., priorizáramos nuestra mente, energía y alma en descubrir nuestro interior hallando allí, tan cerca de cada cual, el camino hacia el entendimiento de quien nos creó? ¿Te imaginas descubrir que Dios jamás fuese una conjetura tan simplona, causa de opiniones ajenas y creencias erróneas, con la fuerza de apartarte de una experiencia sublime, la cual está reservada desde que naciste, pero impedida por programas mentales interesados en que seas uno más dentro del sistema? ¿Eres capaz de concebir un amigo en tu interior que te ayude a entender la verdad, que discrepa generalmente, de la realidad que traduces desde un subconsciente retroalimentado con migajas y miserias para que desconozcas tu potencial mental y espiritual? ¿Supones que es el amor porque tienes pareja o hijos o padres? ¿Serías capaz de descifrar el amor con total convicción y coherencia? Hazlo, invierte unos minutos en ti, que como sabes eres lo más importante en tu vida. ¿Serias capaz de dar una piedra a tu hijo cuando te pide pan? ¿Le darías a tu hijo una serpiente venenosa o un alacrán para jugar? ¿Cómo te sentirías si tu hijo estuviera en peligro y no te pidiera ayuda sabiendo que le ofreces la solución a su problema? ¿Imaginas que tu hijo te repudiara o ignorara sin motivo, cuando sabes que tu herencia será suya y aun no mereciéndola se la reservas con la esperanza de que un día se dé cuenta de que existes para su bien, para su felicidad y vida? ¿Imaginas el día en que el hijo, jamás abandonado por el padre, pero repleto de prejuicios, encuentre su camino de vuelta hacia quien puso toda su esperanza en él? ¿comprendes el regocijo de dicho encuentro?

El segundo de sus decretos dice: "No profanes su nombre" y, aun no creyendo el hombre en Él, le echa toda culpa sobre cómo funciona el mundo. Acaso, ¿el hombre intuye que existe "algo" pero no sabe qué es, pero teme nombrar su nombre, por el simple hecho de que le es más fácil sentenciarlo culpable antes que indagar si lo es en verdad? La ignorancia nos supera. Hace 20 siglos crucificamos a Cristo Dios, a Jesús de Nazaret antes de llevar a la práctica sus consejos. Hoy, seguimos sin reparos, en etiquetar a Dios de esto o lo otro sin detenernos a profundizar en sus decretos. Nada cambia si el hombre no cambia. Si tu mente sigue condicionada al prejuicio y no rompe esa barrera, seguirá anclada en la mentira del sistema que no invierte en un gramo de verdad en el grial humano. No utilices su nombre para culpar a nada ni a nadie de la inoperancia, de la ineptitud de líderes que se levantan prometiendo el cielo en la tierra creando infiernos. La vida, tu vida ha de dejar de ser horizontal y comenzar a ser vertical. Se ha de profundizar en el océano para descubrir las mil y una maravillas que reserva su abismo.

Ante cualquier desazón, agravio o atropello, que la ira no tenga rédito ninguno, y que el silencio respete a quien nada tiene por culpa. Si tu palabra no bendice a Dios, recuerda que es mejor no maldecirlo, pues, para quien ya vive con madurez es sabedor de que su padre nada tiene que ver con las decisiones que uno decide hacer en cualquier área de su vida. Sea, pues, el responsable de las consecuencias el mismo que las crea. Sea, pues, consciente de quien causa de sus afectos es, que modifique su pensamiento y acto para mejorar su efecto o defecto.

La terceradisposición es aquella que sedirige al descanso, y como no a la gratitud de quien creó el mundo y lo que en el mundo existe: "Santifica las fiestas" porque si cada día es una fiesta para vivirla, cada fiesta de nuestro calendario gregoriano se ha de celebrar doblemente en agradecimiento a Dios. Nos merecemos el descanso y la bendición más sublime, ya que nuestro esfuerzo cotidiano está impreso en las obras que revelan nuestro ingenio y hacen de nuestras sociedades un lugar de seguridad para los menos portentosos y los más dignos. La fiesta es un respiro a la Gracia Divina, una homilía de nuestro ser interior agradeciendo con humildad el Amor del Padre que nos creó. "Y viendo Dios que lo que había hecho, -al mundo, se refiere- he aquí que era bueno en gran manera," (Gen. 1; 31). "Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él guardó reposo de toda la obra que había hecho en la creación" (Gen. 2; 3) Dios está en toda la creación y no es patrimonio de nadie ni de nada. Te pertenece así como le perteneces. Maravilloso. Más aun te recordaré: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza..."(Gen. 1; 26) o sea, tú eres Su Clon. El primer clon de la historia del mundo. Todos iguales en la creación y diferentes en la manifestación. Ni los mejores brujos, ni los más avanzados alquimistas son capaces de recrear tan magnánima obra. Como no has de ser agradecido y celebrar esta Única y Majestuosa Labor Divina. Santo es quien reconoce que Dios le habita y quien lo exterioriza en cada palabra, con toda su energía, con toda su mente y con toda su alma. Dios está ahí para cualquiera que le busque. Como el peluquero en su peluquería a la espera de quien desee acercarse a que le haga su corte de moda, y quede más elegante frente a los demás. El espera para que celebres tu belleza interna y hagas de cualquier día un santuario a su dicha rociada en tu corazón. Santifica, pues, cada minuto, cada día, pues es el tiempo el don más preciado porque nos mantiene en ascuas antes de ir al reino de los cielos. Es el tiempo su comodín divino para que desarrollemos su gracia en la tierra como en el cielo según su voluntad.No esperemos más, pues nuestros pelos ya necesitan de un corte lozano que anime hasta la fibra más sensible del alma.

El siguiente decreto es realmente especial, pues sin tus padres es difícil que tengas opción de vivir una experiencia como la presente: "Honra a tus padres". No se puede decir más claro. Hónralos porque ellos te dieron la oportunidad de adquirir un cuerpo físico y poder desarrollar tu potencial. Si estas en el nivel en que no puedes entender tu vida, te avanzo que llegarás a un nivel en el que creerás definitivamente, que tus padres los elegiste tú, como alma, desde el otro lado, antes de incorporarte al cuerpo físico y formar parte de esta gran familia humana. Y, los elegiste por algo, muy probablemente por tener unas experiencias determinadas y determinantes para alcanzar un avance en tu carrera hacia tu despertar. Además, y por encima de todo, fuiste fruto del amor.

Dios es amor, y Jesús de Nazaret fue su expresión más Sublime en la tierra, por eso con el primer precepto, Jesús añadió uno tan importante como el primero: "Amarás al prójimo como a ti mismo". Este es tan importante como el primero, pues Dios es manifiestoen toda su obra y en ella descansa. Quizás no lo entiendas, no importa. De momento tu prójimo más cercano son tus padres. Ellos te concibieron. Así como en ti esta su genética, así como en ti esta su semejanza, a nivel sutil, espiritual, también está tu Creador. La fuerza de vida, el soplo del espíritu, la llama del amor que pervive en tu corazón, no demuestra otra cosa que la huella impresa de Dios.

La vía más fácil es dudar y olvidar esta verdad, pues ella nos puede condenar al compromiso de una vida más elevada y feliz, una vida que rompa con la prerrogativa horizontal y nos empuje al descubrimiento de su verticalidad, a la aventura y el misterio de la misma. Esta vía amplia y cómoda es la misma que la del vecino que señalas como aburrido y torpe, que ves hacer siempre lo mismo día tras día. No sabes si vives un día y lo repites el resto de tu vida o simplemente existes como lo hace un vegetal. La otra vía, la estrecha y angosta, la menos transitada, la vertical y profunda, repleta de guijarros que has de sortear, es una vía llena de incertidumbre que te enseña, te despierta, te fortalece, una vía de fe, de conocimientos, que te destina a la aventura, a la sabiduría, una vía donde jamás estas solo, siempre acompañado, llevado de la mano o en brazos según tu estado.

Honra a tus padres porque merecen el mayor de los respetos. Si eres padre sabrás lo que cuesta un hijo. Para el padre, el valor de un hijo es su vida. No hay padres que no darían su vida por sus hijos. Así dió su vida Dios en la cruz con Jesús a sus hijos, perdonándoles de toda barbarie. Los padres defenderán a sus hijos hasta la muerte. Es la máxima expresión del amor, la entrega total y definitiva para salvaguardar a los descendientes en la existencia terrenal.

Escucha a tus padres porque su intención siempre es la mejor para ti. Obedece a tus padres porque sus disciplinas solo desean lo mejor para ti. Quiere a tus padres con tus hechos para ser correspondidos por todo su amor hacia ti. Ríe con ellos. Acompáñalos, enséñales cuando no sepan. Cuídalos cuando lo necesiten y no se valgan por sí mismos. Abrázalos, devuélveles todo el cariño que ellos vertieron en tu corazón. Sé un hijo, el mejor hijo que unos padres puedan tener, aunque a veces no les entiendas, o no comprendas, pero siempre respétales como si fuera en ello la vida. Y, jamás los abandones como perro en la calzada. Si vives es gracias a ellos.

¿Cuándo empieza la vida o cuándo termina? Ni siquiera lo sabe la ciencia. Todo son especulaciones, que pueden o no estar cerca de la verdad, pero hipótesis al fin y al cabo. Lo cierto es que la vida se transforma continuamente pues es energía continua. De esto trata este precepto de amar la vida. "No matarás" considera por un momento que vas a ser troceado en seis pedazos porque no quieren que nazcas en este plano físico, decisión de una madre inconsciente, con otros factores como ausencia de entendimiento, miedos, intereses mezquinos, insensibilidad, dinero, ideologías nefastas, etc. Lo sabes, tu corazón palpita frenético, a un ritmo aceleradísimo. Oyes desde el útero a unos doctores corruptos, que posicionan a tu "madre" para la operación. Estas indefenso. Solo has conseguido vivir con tu cuerpecito 4 meses, cuasi 5. Pero, no importa. La decisión está tomada, y el instrumental en manos de los señores de la muerte. Te dan ganas de gritar, pero no sabes, o no puedes. Lloras, tiemblas. Tu flácido cuerpo no puede soportar tanta tensión. Nadie acude a tu rescate, no hay salvación. Está todo perdido. Las tijeras comienzan su labor. La muerte asiste a quien hubiera podido ser un científico de primera línea, descubridor de por qué el mundo se ha vuelto loco. ¿Qué pasa al mundo para que este asesinato en toda regla se normalice en la sociedad? ¿Qué ocurre en las personas para que nos convirtamos en monstruos por intereses creados por dementes que desprecian la vida en todos los sentidos? ¿Qué ocurre a la gente que ya no distingue el bien del mal, que ya no discierne una cosa de la otra, que llama a lo bueno malo y a lo malo bueno? El aborto es el más cruel asesinato que se está cometiendo actualmente en el mundo. Y además, está legalizado y legislado en la mayoría de los países del planeta. 56 millones de vidas se destrozan cada año en el mundo, por millares de razones. Justificarlas o no es una cuestión para otro temario, pero estoy seguro que el 95% de las mismas son injustificables y que detrás de ello solo están los intereses perversos de los barbaros y carteles mafiosos que viven de esta esquizofrénica irracionalidad. Sádicos y seres irracionales manejan los hilos que sociedades incultas que aborrecen y desprecian la vida desde sus inicios. Son muerte.

Vivifica a quienes necesiten aliento. En tu ánimo está el ayudar, el dar de ti. Cura si puedes, sana con tu presencia. Eleva tu espíritu e irradia amor. La vida está hecha de una pasta muy especial a la vez que sencilla. Da calor a quienes necesiten abrigo. Da palabras de inspiración a quienes están estancados frente a sus circunstancias. Sé un ejemplo con tus obras. Un espejo limpio donde puedan reflejarse y ver sus bellezas internas. Sé bondad. Sé verdad. Sé sencillez, accesibilidad. Sé humildad en tus palabras y hechos. Sé pulcro, austero, sin grandes necesidades. Sé llano sin complicaciones. Sé vida, un suspiro de paz para quienes estén llenos de angustias. Sigue los pasos de los grandes para que los pequeños sigan tu estela. Pide perdón por tus errores, por tus faltas y deficiencias, por tus pecados. Cede tu asiento a los mayores si eres joven. Abraza a los tuyos, a los demás. Juega con tu niño. Sé alegría, optimismo y nunca seas pesimista, pues no hay persona que no necesite escuchar palabras de aliento, de esperanza, de amor y prosperidad. Sé luz donde hay oscuridad. Séel latir de un corazón joven a pesarde tener un cuerpo de 80 años. Aprecia la vida y vívela con amor.

Jamás quites vida a nada ni a nadie. No hay dinero que pueda pagar el poder de dar vida a quien la necesita. Erradicar de un golpe la vida de un indefenso, como la de cualquier ser que esté en disposición de defenderse, es vil, miserable y de una rastrera e inhumana actitud que solo desvela la monstruosidad diabólica de quien acomete tal barbarie. Sólo Dios está en disposición de perdonar a quienes matan con espada. Que Dios le ampare.

¿Perdona Dios al criminal, al asesino? Puede que la justicia del hombre emita fallo en favor de quien ha cometido homicidio, puede, por falta de testigos o pruebas, que el abogado de este pobre diablo haya ganado este pulso a la verdad, todo puede ser, pero, Dios que está en el corazón del hombre, Dios que está en reposo con su obra, lo sabe, sabe la verdad y dispondrá con una intención clara, y no es venganza, sino que creará oportunidades para que el hijo extraviado vuelva a su redil, o sea, que llegue a arrepentirse y entregue su corazón a la verdad.

"Cometerás actos puros" en vez de cometer actos impuros u obscenos u oscuros. Que cada acto destile la luz de quien cree en la bondad del ser. Dios dice en este decreto que "no cometas actos impuros", conoce a la perfección la naturaleza del hombre, es el mejor psicólogo que uno pueda encontrar en este mundo, pues si uno es capaz de seguir sus consejos descritos desde el inicio de esta aventura humana está seguro que obtendrá la cátedra de ser feliz en, incluso, entornos apurados. Más aún, si uno se compromete en llevar a cabo dichos decretos en su vida será, sentirá la verdadera humanidad reservada a quienes enfrentan su ego para poder despertar a este principio tan sublime.

Nuestros actos son anuncios, publicidad, propaganda de quien y cómo somos. Son un descaro hacia los demás que vende nuestra forma de ser. El quien y como somos en nuestros entornos son fruto de los pensamientos. Estos son el resultado de la información que acontece en nuestro contorno, información, muchas veces engañosa, pero que depende de nuestra capacidad de discernimiento el distinguir y validar la beneficiosa o la perjudicial. Hasta para ello hay que tener destreza, pues una mala gestión de la información con carácter permanente, puede llegar a perjudicar seriamente la salud mental y física. Pues esta tiene efectos sicosomáticos que pueden alterar la fisiología del cuerpo y reducirlo hasta la muerte. Piensa bien. Para ello tienes que acudir a las fuentes, al origen. Allí obtendrás una información fiable para que tus actos nunca sean impuros. Un acto impuro es una falta de respeto al prójimo, un insulto y una desconsideración. No considerar a los mayores, a los débiles, al tullido e impedido, al niño perdido y abandonado, al hambriento, al herido y magullado, al pobre que pide una limosna para comprar su pan, a quien llora y lamenta, al ciego que no puede cruzar la calle, al necesitado, es una debilidad, una muestra más de que hemos de reforzar el amor hacia sí mismos y hacia los demás, pues quien realmente se quiere es incapaz de insensibilizarse ante situaciones que gritan atención de su parte. Hoy uno de los peores pecados que comete el hombre es la insensibilidad (parálisis, inconsciencia) producto de una excesiva carga mediática capaz de atrofiar las neuronas del corazón y la mente. El "pasar de todo" y que los demás se apañen como puedan ha hecho del hombre un ser despreciable por antonomasia. Y esto hay que corregirlo con una gran dosis de humildad por el hecho de que cualquiera en cualquier situación puedes llegar a ser tú.

El siguiente decreto o consejo Divino es que "no has de robar". Has de respetar la propiedad del otro. Un usufructo resultado del esfuerzo, de su sudor y lágrimas, de un sueño en su corazón concedido por Dios para que pudiera realizar un cometido espiritual que solo concierne a dicha persona. Y vas tú y le robas. Porque eres un profesional de la ratería. ¿Acaso crees que quien roba no tiene su paga? Hay una paga para el buen ladrón, que roba para sobrevivir, y hay otro ladrón que roba por negocio. Sentir la adrenalina para sentir la vida le excita. Tiene pasión por robar lo que no es suyo, una pasión que le arruina porque su destino son las rejas o la muerte. Nunca acaban bien por el hecho de que no comienzan bien. El buen ladrón es circunstancial y nunca va más allá de lo justo. Vive bajo el yugo de entornos de miseria e injusticias que coartan las posibilidades de emprender y mejorar su posición personal y social y, esta situación de vida o muerte, lo empuja a hurtar para sobrevivir.

Hoy existe una estirpe de ladrones de guantes blancos, piratas y filibusteros que asaltan galeones repletos de cofres llenos de impuestos y pagos del buen ciudadano. Asaltadores de países con ilimitada codicia que arruinan estados y naciones. Abordan el país en nombre del bien común, pan para el pueblo, después les roban hasta los sueños, las esperanzas y bienestar. Son un verdadero problema que estos señores que se reputan de gobernantes, se muestren como lobos en una manada de ovejas. Estos son los peores ladrones de la historia del robo y posesión ajena, pues, con los poderes que les otorga la gran mentira que pregonan una vez alcanzado el poder confeccionan (con dolo) leyes para que sus robos sean legales ante las ordenanzas y estatutos de la época.Son débiles, deficientes.

La pereza por no contribuir con voluntad hacia una sociedad más equitativa. La avaricia por acumular y rodearse de bienes materiales que jamás se utilizan pero recrean un falso estatus que hincha un ego desordenado, irreflexivo y tolondro. Esa envidia por ser más que los demás. Por ser superior a cualquiera. Mas esa soberbia y arrogancia chocarrera que le hace sentir a uno ser dios y los demás inútiles a su servicio. La ira para con los demás porque nadie respeta sus órdenes de militar retirado. Esa gula insaciable que amaga miedos de soledad encontrada, de amargura contenida. Esa castidad violada y lujuria desenfrenada, y demás desviaciones son la paga de quien olvida que este mundo no es un mundo a su medida sino un lugar donde disfrutar de una alma marginada por los deseos de una mente infectada por un sistema informatizado que utiliza programas que lo alejan de un destino que humaniza y trasciende la naturaleza egoísta y acémila del hombre.

El hombre ha de reconocer que para vencer estas tendencias que lo alejan de su propósito de vida y su despertar ha de utilizar herramientas fehacientes como son la castidad, la moderación, la humildad, la diligencia, la paciencia, la generosidad y el agradecimiento. Solo de este modo encontrará salida a su infausta vida.

Luego tenemos la crítica y el chisme. Y los decretos Divinos nos recuerdan que: "No dirás falso testimonio ni mentiras". Pues la mentira está a la orden del día. Lo que hoy se etiqueta como"FAKE NEWS", es decir, noticias falsas corren por los medios de información como la pólvora en busca de explosivos. Digo medios de información porque lo que pasa de boca a oreja no es otra cosa que los divulgativos de dichos medios. El hombre de hoy es televisión, principalmente. La psicología sabe que la imagen tiene un peso colosal frente a lo que se oye y lo que los demás sentidos perciben. Cuasi el 80% de lo que se ve se queda impreso en la mente, el 15% corresponde a lo que se oye y el resto se reparte entre los demás sentidos. La imagen vale mil palabras, quizás más. Y lo que se impregna en nuestros programas mentales, se puede llegar a traducir de infinidad de maneras. Cada cual tiñe su ilustración de diferentes condiciones, tendencias, formación, etc. Nada o poco es fiable con respecto a la verdad primera. Pero partamos de un nivel de inocencia primaria la cual es, valga la redundancia, inocente. Es probable y con seguridad que cuando la noticia llegue a la tercera persona cambie su sentido y finalmente nada tendrá que semejarse a la primera. Se degrada y pierde en su totalidad a no ser que este escrita o grabada.

Luego tienes la mentira prefabricada con intenciones determinadas, y sobre todo, cuando se agrede verbalmente a los demás. El chisme, el embuste, la patraña con objetivo de herir o mancillar a la persona de algo incierto. Parece divertir el humillar a terceras personas, incluido el humor como herramienta de distracción es utilizado para mermar al contrincante, a quien no piensa igual y despertar simpatía en quienes ríen las gracias del tonto de turno.

Pero, lo peor de todo es testimoniar en contra de alguien cuando se sabe que dicho testimonio es adverso a la razón y la verdad, y que es incitado por dinero o prestigio. Dañar la reputación del otro por salvaguardar la de un tercero, inmerso en la mentira y la negligencia, es insolente, desconsiderado y traicionero.Uno ha de saber que la verdad libera de las cadenas psicológicas que uno mismo se impone por inconsciencia. Sálvate de las mentiras de los demás, que son como losas sujetas a los pies en el fondo del mar. Mentiras de asfixia y muerte segura. La verdad es el camino para vivir con dignidad. Si alguien te confiesa un secreto, llévatelo a la tumba. Jamás reveles tal confidencia a pesar de haberse convertido en tu enemigo. Tal ha de ser el compromiso con lo oculto que ningún demonio tenga llave para violar tu sacramento. Se fiel hasta en la muerte de aquellos callados confesados por el amigo del alma.

La ira, la envidia y el odio no pueden con el amor. Ni siquiera el miedo, fruto de los tres azotes de la repugnancia farisaica. Quien dice falsedad es de cartón y no de carne. Y la misma mentira será el fuego que lo abrase ante la verdad. Seamos sinceros. Los demás son como nosotros y necesitan de muletas en momentos delicados. Seamos una de ellas y veámonos en disposición de salvaguardarles ante la quimera de terceros. Denunciemos la falsía de aquellos que necesitan del timo y la picardía para crecerse ante los demás. Seamos testigos fieles a la realidad, a la verdad imponderable de quien se cree estar por encima de los demás.

Este decreto es el más importante, pues este consejo depende incluso el primer mandamiento que recuerda amar a Dios sobre cualquier cosa. Pensar correctamente no es cuestión de ser política ni socialmente correcto. Es cuestión de limpiar nuestroscerebros, de cambiar logaritmos y programas mentales que nos han insertado en nombre de la educación para ser de una manera que no nos da resultados beneficiosos por ningún lado. Por ejemplo, la gente dice no creer en Dios. Puedes no creer en una persona determinada que hoy dice una cosa y mañana la contraria. En una persona que hace lo contrario a lo dicho. Una persona que jamás cumple lo pactado, etc. Puedes dejar de creer en aquello que creías conocer. Pero, ¿en Dios?Quien conoce a Dios realmente para testificar que es esto o lo otro. Solo es arrogancia y vanidad con respecto a lo que se desconoce. Cuando hablas sobre Dios te cruzan los dedos como si de una anatema se tratara.Dios maldito es por dejar que el mundo tenga tanta enfermedad, tantas guerras, tanto odio entre hermanos y padres, tantos conflictos y rivalidades tribales, tanta hambruna, tanta necesidad...Dios es culpable de todo. Un todo humano, por supuesto, porque si el hombre no fuera, que lo es, tan egoísta e inhumano, se daría cuenta de todo el potencial que habita en su corazón para erradicar el mal por el cual culpa a Dios como el mejor chivo expiatorio para desentenderse de las responsabilidades y compromisos que acarrean ser como Dios dijo que fuéramos con sus consejos y decretos bíblicos.

Es sencillo borrar de un plumazo el mal del mundo: Ten presente a tu Creador siempre. Nunca le tomes en vano y respétalo. Honra a tus seres progenitores porque te han dado la gracia de tener un cuerpo para experimentar a Dios Padre Espíritu Vida. Respeta la Vida en todos los aspectos y se bondadoso. Haz el bien siempre y si no guarda silencio de palabra y acto. Respeta la propiedad de quien se la ha ganado a pulso. Di siempre la verdad y sé sincero en tus relaciones. Sé transparente, comedido, ecuánime, integro, considerado e inteligente ante los impulsos y deseos. Los bienes de los demás son de los demás. Se amable con las cosas ajenas. Estos son los preceptos que ese Dios desconocido para la mayoría que lo rechaza sin saber porque, aconseja para el buen samaritano.

Tengamos claro que a Dios jamás lo conoceremos sino es a través de Jesús de Nazaret. Él dejó claro que era la manifestación de Dios en la tierra y que tan solo sus obras lo develaban. Quien tenga ojos para ver que vea, quien tenga oídos para oír que oiga y quien tenga claridad y discernimiento entenderá esta verdad. Entenderá su obra.

Deja de ser un codicioso en este mundo, pues viniste desnudo, sin nada, y sin nada te iras. Más bien reúne tesoros en el cielo aquí en la tierra, donde el orín y la polilla no corromperán tus joyas. Cada acto de amor suma y multiplica en un mundo que resta y divide al hombre. La codicia desenfrenada es una práctica común en estos tiemposy no solo corroe al hombre sino que lo transforma en un monstruo preñado de necedad y despropósito que arruina lo que toca. El Rey Midas, según la mitología griega, convertía en oro todo lo que tocaba. El codicioso convierte en ruindad todo lo que toca, porque la ceguera que padece por su ansia ilimitada de amasar con todo llega a ser una enfermedad en su psique difícil de sanar. La codicia es en sí un virus tóxico que asesina con lentitud las neuronas de la paz que a uno le proporcionan el deseo de disfrutar una vida placentera, urdiendo una tela de araña con sus logros que se convierte en una cárcel para su víctima. Pobre de aquel que solo acumula cosas en un mundo que vive de prestado, pues todo es vanidad.Vanidad de vanidades, pues todo lo que la codicia del hombre obtiene solo es una hoguera en medio de un infierno. Para nada sirve. Pues, los tesoros verdaderos no ocupan lugar,más allí no llega la polilla ni la herrumbre ni el ladrón para robar. El corazón es arquilla que guarda los frutos del amor y solo las obras son amores, amores que enseñan al mundo quien es cada quien. "Deja de codiciar los bienes ajenos", deja de alimentar la envidia, pues nadie es más, nadie es menos, en todos esta la capacidad de conseguir dar forma a los sueños que Dios deposita en el corazón para que se dé el primer paso y otro más, hasta alcanzar el éxito. No es conseguir el triunfo, es el trabajo realizado, el esfuerzo asumido el que logra hacer una mejor persona si la humildad no desparece como estado natural. Es el camino el protagonista del crecimiento, de la experiencia humana. Muévete, siempre. Movilízate en la dirección de aquello que deseas, y confía, si te esfuerzas.

¿Qué o quién es Dios? es como preguntar qué es la Verdad. Hasta Jesús guardo silencio ante Pilatos cuando éste le preguntó por la verdad. Que vamos a entender si ni siquiera nos ha preocupado nunca dar respuesta a estas preguntas. Cuando tienes que cortarte el pelo surge la necesidad de ira a la peluquería. Cuando un dolor de muelas te violenta, vas a tu dentista. Cuando surge la necesidad de algo vas al profesional a quien entiende y puede ayudar a resolver la situación. Eres tú quien se mueve en dicha dirección por interés. ¿Cuándo has ido a buscar a Dios, a entender quién o qué Es? Simplemente te han dicho, no te ha gustado y tus prejuicios te han arrinconado. Hablemos de Dios, y la primera reacción es "yo no creo en Dios". Describa con todo detalle en que Dios no cree. Estoy seguro que en ese mismo dios nadie cree. He dicho más arriba, que es un Gran Desconocido, y todo aquel que se atreva a describir que es Dios garantizado esta que se equivoca. Jesús fue un fiel reflejo del Padre, y dejo dicho que en su obra lo conoceríamos. La poca obra de Jesús en los Testamentos Evangélicos es suficiente para conocer algún rasgo de Dios como Padre Creador del mundo y del hombre. Dejó dicho que si cada cual HACE LO QUE ÉL, conoceríamos al Padre.

En Génesis 2; 3 dejÓ una pista a la humanidad sobre quien es Dios Creador: "- Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en el reposó de toda la obra que había hecho en la creación". Toda la creación es un prodigio divino. Algo por lo cual hay que maravillarse. Después nos dice que en el séptimo y último día de creación en toda la obra "reposó". Reposar es estar asentado, descansar en lo que realizó. O sea, Él está presente en su obra, en lo que nuestros ojos perciben. Y esta cuestión es lo que la ciencia de hoy desea desvelar como esa especie de éter, ese vacío lleno de inteligencia y energía que impregna todo lo existente. Es la vida de todo lo que vemos y no vemos. ¿Cómo puedes describir al Creador? Nuestras tecnologías más avanzadas están revelando maravillas de dicho campo cuántico, de esa naturaleza mística que sostiene los universos. Hay algo que intentan etiquetar como Dios pero que no desean vincular a las religiones. Por eso y por muchos avances que la ciencia humana consiga en busca del Creador, siempre nos mantendrá en una incógnita incapaz de ser resuelta. Ese es el misterio que nos da aliciente para seguir avanzando en lo pequeño como en lo grande.

Conoce a Jesús, al hijo prodigo y encontrarás respuestas a tus interrogantes. Conoce a Buda o cualquier gran maestro espiritual pues son como senderos que conducen al camino de la verdad y la vida. Solo ser capaz y digno de llevar a la práctica, con amor y empeño, valores que identifican la humanidad, repito solo dichos valores serán la puerta hacia el conocimiento de lo que es Dios. Un conocimiento transmutador, reservado a quien decide desde su corazón encontrarse con su Creador. Sin embargo, no deja de ser patrimonio espiritual de la humanidad, de quien desee de verdad un cambio de paradigma y un despertar a la Verdad.

Es sencillo ser buena gente. Tenemos remedio, tenemos la formula si pretendemos ver un cambio en el mundo. Solo depende de seguir los pasos adecuados y sencillos para dejar de señalar al que dio este libre albedrio que parece no gustar a quien no desea ser responsable de su vida. Dios nada tiene que ver con nuestras malas decisiones. Dios está ahí, como está la zapatería, como está el dentista o el médico o el abogado para resolver tus problemas. Deja la queja a un lado y córtate el pelo.

José Joaquín Llinares Nadal

 

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